Mi post anterior “No busques trabajo”, en realidad, no es fruto de que me haya vuelto loco o que simplemente quiera llamar la atención con un título llamativo y con gancho, que también, para qué negarlo. Dicho post, muy meditado y medido, no es más que la consecuencia inmediata y natural de “pensar fuera de caja”.

Así es, sí, en efecto, justamente lo que seguramente estás pensando ahora mismo. Precisamente, consiste en pensar de forma diferente, de forma creativa optan por llamarle algunos. Yo prefiero llamarle pensar de forma disruptiva, no convencional, no supuesta, no esperada o sencillamente con la expresión “pensar fuera de caja”. Fuera de esa caja esférica y picuda que todos llevamos encima de los hombros y a la que tenemos muy mal acostumbrada, y seguramente no lo hacemos de forma consciente ni premeditada, sino más bien porque en el avatar y quehacer diario estamos muy ocupados y pre-ocupados por muchas otras cosas que tenemos entre manos, trabajo, familia, salud… Con todo ello, a veces, nos descuidamos y nos olvidamos de alimentarla con una dieta sana, de forma saludable, y en eso sí que somos los únicos responsables.

… es el paso previo

En mi caso, ahora que estoy digamos que en proceso de reinvención y búsqueda de lo que podemos llamar identidad “profe-personal”(uf, que palabro me ha salido) , se me hace muy necesario pasar por este proceso de dudarlo todo, pensar al revés, reformularme hipótesis e incluso creencias (que creí tener ya más que asumidas), y en definitiva, afrontar un cambio de plano (y de pleno) con objeto de enfocar el objetivo de la cámara en busca de otra perspectiva. Sí, otra perspectiva que me permita ver con otra lente, con otra escala, desde otra distancia focal. Otra perspectiva con otro filtro, uno en el que no se me nuble la vista por culpa del cristal de vapor empañado por mi propia respiración. Esa respiración que siempre ha estado acostumbrada a imponerse continuamente límites en la expiración, esa que sólo se ha encargado de inspirar y tragar todo el aire exterior, sin aplicarle ningún tamiz, sin hacerle las mínimas preguntas exigibles y sin ni siquiera quejarse ni suspirar.

Mirar diferente, pensar diferente.

Está claro que el grosor, el color, los materiales y todos lo demás aspectos y atributos que configuran nuestra caja determinan, al final y a la postre, nuestras percepciones, y en consecuencia, nuestras convicciones, razonamientos y comportamientos. Es seguro que mirar de forma diferente y con otra predisposición a la que estamos acostumbrados, nos ayudará a pensar diferente y a descubrir cosas nuevas que ni siquiera nos habríamos planteado de otra forma. Mirar diferente nos lleva, por tanto, a pensar diferente, no es más que el resultado de una relación de causa-efecto, no es más que una correlación acción-reacción.

El ser humano es un animal de hábitos y es por ello que “somos lo que repetidamente hacemos”. Normalmente, en nuestra vida diaria, estamos programados para pensar siempre y casi en todo momento de forma ordinaria y convencional, y no estamos habituados a intentarlo de forma diferente. El caso es que hacerlo es casi garantía de éxito, si no solo tienen que mirar grandes casos de emprendedores de éxito archiconocidos como son Steve Jobs, Mark Zuckerberg…y eso por citar solo a dos relativamente recientes. El primero, por ejemplo, sin necesidad de tener grandes ideas novedosas, basó su éxito en pensar de forma diferente y a contracorriente, incluso de sus propios compañeros de viaje. Únicamente le bastó con ser un visionario, nada más y nada menos claro, cómo si fuese poco. Después, para el desarrollo de sus ideas, simplemente se rodeó de la compañía adecuada, y es que incluso más peso que la idea, lo tiene una óptima implantación y puesta en marcha de la misma. Existen multitud de negocios de éxito, hoy marcas conocidas y multinacionales, originados con ideas “corrientes” y que, sin embargo, han debido su éxito a una impecable e innovadora implantación.

Deporte de riesgo.

Sin duda, podemos decir que es un deporte de riesgo en algunas ocasiones, ya que pensar diferente en los aspectos cotidianos de nuestra vida no está bien visto, no es algo cómodo e incluso me atrevería a decir que genera una cierta molestia, pero este es otro tema, también muy interesante, del que escribiré en otro post.

!Hasta entonces!

JLG